jueves, 5 de diciembre de 2013

¡MUY BUENAS!

Lo primero, disculparme por haber estado un año entero sin dar señales de vida, pero la verdad es que no tenía ni ganas ni tiempo. Me di cuenta de que no puedo seguirla, ya que le he perdido el hilo. Ni siquiera me acuerdo de los detalles más relevantes. Les pido mil disculpas.
Lo segundo, agradecer los comentarios y las suscripciones, ni se imaginan la alegría que me da tener más de sesenta personas que me leen. GRACIAS.
Bueno, en definitiva, no puedo seguir la novela, peeero no la borraré.
Como recompensa les traigo una recomendación de una fic de Andy nueva que he encontrado. Os juro que no os va a decepcionar. Acaba de empezar y por lo cual tan sólo tiene un par de capítulos, los suficientes como para que os enganchéis como yo.
FELICES LECTURAS:
Be My Hero ― Andy Biersack

domingo, 5 de agosto de 2012

Cap#48


(Narras tú)


Me había quedado totalmente alucinada con todo lo que le había dicho Andy a su padre, realmente sus palabras denotaban que estaba dolido y que no los iba a perdonar jamás. 
Me encontraba sentada en el sofá cuando Andy se acercó a mi con un vaso de zumo de naranja y me lo pasó.
Andy: Ten, conejita.
Yo: Gracias. -Lo cogí y le di un trago.
Andy se sentó a mi lado y me rodeó de la cintura, me besó en la frente y me sonrió.
Yo: Te quiero.
Andy sonrió y me mordió el labio.
Andy: Yo también te quiero.
Yo: No te ha sentado nada bien la visita de nuestra familia, ¿verdad?
Andy: Me ha sentado como una patada en los cojones, conejita. -Apretó la mandíbula.
Yo: No te preocupes... supongo que yo no volverán.
Andy soltó una carcajada incrédula.
Andy: no me puedo creer que seas tan inocente, _____(tn). Por supuesto que volverán, volverán y muy pronto, ¿no ves que están obsesionados en controlar nuestra vida?
Asentí varias veces.
Yo: lo sé, lo sé, pero después del rapapolvo que le has dado... -Le sonreí.
Andy: Eso no ha sido nada. -Rió y se echó en el respaldar del sillón, poniendo las manos detrás de la cabeza.
Yo: Bueno... será mejor que nos olvidemos de ellos... -Le di un sorbo a mi zumo.
Andy: Sí... será mejor. -Se levantó de sillón y me miró -Me voy a bañar, en media hora tengo que esta en la discográfica, ¡tengo mucho trabajo por delante!
Yo: ¿En serio? ¿y a cuento de qué? -Fruncí el ceño.
Andy: Un disco nuevo, amor.
Solo asentí mientras sonreía. El se inclinó hacia mi y pegó sus labios de los mío mientras acariciaba mis labios con su lengua suavemente, mordió mi labio inferior y me lamió la boca, después se despegó, me guiñó el ojo y salió del salón.


Yo me quedé allí sonriendo como una boba, cuando me terminé el zumo, me dirigí a la cocina y limpié el baso, después recogí los pastelillos que Andy había dejado sobre la encimera y los coloqué en el frigorífico.


Subí las escaleras y entré a nuestro dormitorio, saqué el lap top de la maleta del trabajo y lo encendí. Había recibido un mensaje del trabajo. Lo abrí.




De: Bruss Coley Ford.
Para: _______(Tu nombre y tus apellidos).


          Hola, _____(tn), solo te quería avisar de que Robert ha subido el sueldo un 5%, lo hizo antes de ayer y no sé por qué, solo sé que me ha dicho que te lo comunique, y que también te diga que has ascendido un puesto, ahora eres su socia, y vas a tener que trasladar tus cosas a un despacho que te facilite Robert cuando vengas al trabajo el lunes, para que tu puesto lo pueda desempeñar otra persona, obviamente.


Un cordial saludo;                               
                            


Bruss Coley Ford    


Me quedé con la boca abierta, miré la fecha de este mensaje y la boca me llegó al suelo, lo había enviado hace tan solo una hora. Y... mañana era lunes, ¡y había ascendido como socia del jefe!.
Respiré hondo para reprimir un grito de pura alegría.


Entonces Andy salió del baño y me miró con el ceño fruncido, ya estaba vestido.
Andy: ¿Qué te pasa?, parece que te va a dar algo... 
Yo: ¡Tu padre me ha ascendido! -Sonreí ampliamente mientras me colgaba de él como un bebé.
Andy: Ah, ¿pero que todavía podías ascender más? ¿Eso es posible?
Yo: Claro. -Reí levemente.
Andy: ¿A cuento de qué te ha ascendido?
Yo: Eso es lo que le voy a preguntar mañana.
Andy: Ten cuidado, ¿eh?.
Yo: Vamos... es mi tito.
Andy: Sí, pero está enfadado.
Yo: No lo estará tanto cuando ha hecho esto, ¿no?
Andy: Por algo lo habrá hecho... -Me besó la nariz.
Yo: porque soy buena.
Andy: Eso no lo dudo, y ahora, bájate o no llegaré -Rió levemente.
Yo: Oh, lo siento. -Me coloqué de pie en el suelo.
Andy se peinó el pelo mojado con los dedos y salió de la habitación, antes de irte, me dijo:
Andy: No vemos dentro de tres horas... te quiero -Y me tiró un beso.


Reí y entré yo también al baño.
Pensaba ir a visitar a los vecinos, esperaba que fueran amables... 


Después de asearme, me vestí así:




Después salí de la casa y a paso lento, me dirigí a la mansión que había justo delante de la nuestra, que era así:




Toqué al timbre un poco nerviosa, me abrió un chico rubio, sus ojos eran grises y los tenía perfilados con lápiz de ojos, tenía unos labios carnosos y por sus rasgos, pude darme cuenta de que era asiático. Se encontraba fumándose un cigarrillo.
Era así:




Yo: Hola... ehh... me llamo _____(tn) y soy la nueva vecina de en frente, he venido para presentarme -Me incliné hacia delante, haciendo el típico saludo japonés- Encantada.
Vecino: Oh... hola, ____(tn), igualmente encantado. -Sonrió levemente -me llamo Ruki.
Le sonreí ampliamente.
Ruki: ¿Te apetecería pasar a conocer a los demás? -Me dejó paso.
Yo: ¿a los... demás? -Le pregunté mientras entraba a la enorme y preciosa mansión.
Ruki: Sí, vivo con unos amigos. -Sonrió amablemente mientras que me conducía hacia alguna habitación, llegamos a una enorme cocina, era mucho más grande que la nuestra y el decorado era precioso.
Allí habían cuatro chicos hablando alegremente en japonés, por lo cual no entendí nada.
Ruki: Chicos, os presento a la nueva vecina, se llama _____(tn).
Los chicos se quedaron mirándome de arriba a abajo, el primero en acercarse fue un hombre rubio, sus ojos eran marrones, también los llevaba pintados y su boca era sumamente extraña, también muy carnosa. Era muy lindo.
Era así:



Agarró mi mano y besó mis nudillos.
Vecino 2: Encantado, puedes llamarme Uruha.-Sonrió ampliamente mientras se alejaba unos pasos.
Entonces el siguiente se acercó con una sonrisa increíblemente amable en los labios, me besó las mejillas y se inclinó a modo de saludo, después me dijo:
Vecino 3: ¡Hola! Me llamo Kai, encantado de conocerte, es un placer.
Este era un hombre de tez blanca y de pelo negro, un flequillo caía por su frente y tenía unos labios grandes.
Era así:


Entonces otro se acercó a paso lento hacia mi, y con las manos metidas en los bolsillos mientras esbozaba una sonrisa casi imperceptible, este hombre derrochaba sensualidad por donde pasaba, era extrañamente atractivo, aunque la belleza no fuera su punto fuerte.
Era moreno y sus ojos eran castaños, tenía un percing en el labio inferior, con el cual jugueteaba constantemente.
Era así:




Inesperadamente, se acercó a mi y me besó en la frente, me susurró:
Vecino 4: “Yorokonde”... soy Aoi. -Salió de la cocina a paso lento.
No tenía ni la mínima idea de qué significaba aquella palabra japonesa.

El último vecino, no se movió de su sitio, estaba sentado sobre la encimera, comiéndose un kit-kat, ni siquiera me miró. Fui yo la que me acerqué a él.
Yo: Hola, soy... -Me interrumpió.
Vecino 5: ______(tn), sí, lo sé. -Dijo mientras me miraba y le daba otro bocado a su chocolatina.
Entonces me percaté de que llevaba una preciosa venda en la nariz, era rubio y sus ojos eran negros y brillantes como dos escarabajos, y sus labios eran muy carnosos, carecían de hidratación. Aquel personaje era peligrosamente atractivo y varonil. Tenía un aire agresivo y peligroso, pero se veía tan tranquilo...

Era así:





Nota de la autora:  *-* Adoro a Reita... es tan sexoso... *O* ¡me encanta! KJLASDKLjasjldSJ!!

El hombre sonrió jovialmente y me tendió la mano, yo se la estreché.
Vecino 5: Yo soy Reita... -Le dio otro bocado a su chocolatina.
Yo le sonreí y él apartó la mirada.
¡Jesús! ¡Pero qué cretino!
Kai: No te preocupes, Reita es así, de capullo. -Me guiñó un ojo y rió. Yo reí con él.
Uruha: Que no te sorprenda nada de él.
Ruki: Anda, chicos, no seas así de malos con él.
Kai: No somos malos, simplemente no estamos enamorados de él, como tú. -Sonrió.
Ruki se sonrojó.
Ruki: Idiota... -Salió de allí.
Yo los miré confundida y Kai y Uruha se acercaron a mi.

Cap#47.


(Narra Andy)


Acababa de salir del que sería nuestro dormitorio, llevaba unos bóxer puestos. Comencé a recorrer la casa lentamente. Era realmente preciosa, y bastante grande, era casi igual de grande que la mansión de nuestros padres. ¿Cómo había pagado todo esto _____(tn)? Yo tenía entendido que trabajaba en la empresa de mi padre, pero, ¿Tenía tal cantidad de dinero a su disposición?.
Quizás la haya conseguido con una hipoteca. Cuando se despertase se lo preguntaré.
Algunas de las habitaciones de la casa eran así:













En fin, os estaréis preguntando qué pasó después de que hiciésemos el amor en el pasillo [que por cierto se quedó hecho un verdadero desastre].
Bueno, pues después la llevé a un dormitorio, el que más cerca estuvo y allí le  volví a hacer el amor, por supuesto conseguimos alcanzar a la vez la cima. Más tarde, _____(tn) se durmió y me quedé observándola durante una hora y media. ¡¡Jesús!! Que linda era... era tan preciosa, tan... mía.
Después de recorrer toda la casa y perderme tres veces por ella, me dirigí a la cocina y abrí el frigorífico, allí predominaban los Mosters de diferentes sabores y las abundantes verduras, la nevera estaba a rebosar de comida.
Me decanté por unos pastelitos de chocolate que habían en una pequeña bandeja de porcelana.
Yo: Oh, dios... chocolate... -Gemí al sentir el exquisito sabor del chocolate en mis papilas gustativas.
Apoyé la cadera sobre la encimera y seguí engullendo pastelitos a diestro y siniestro.
Entonces escuché unos pasos a mi espalda.
Tú: Glotón. -Me di la vuelta y vi a _____(tn) frotándose la cara con sus dedos. Me miró y sonrió. Llevaba puesta mi camiseta de The Kiss favorita, y le sentaba de maravilla.
Yo: Oh, adoro el chocolate... -Me acerqué a ella y le di un beso en la boca, dejándole rastros de chocolate sobre ésta.
Tú: Comes como un niño -Rió.
Yo: ¿Tengo chocolate en la cara?
Tú: Sí.
Yo: ¿por donde?
Tú: por toda la cara -Rió.
Yo: Malvada. -Dejé la bandeja sobre la encimera y cogí por la cintura a ____(tn), la senté sobre la encimera, justo al lado de la bandeja y la besé en la boca.
Tú: ¿Tienes hambre? -Me miró con una dulce sonrisa.
Yo: ¿De ti? Sí. -Le susurré mientras le besaba el cuello.
Tú: Tonto... -Soltó una leve carcajada mientras metía los dedos sobre mi pelo y me lamió la boca -Ahí tenías chocolate...
Yo: ¿Ah, sí? -Me mordí el labio- ¿Dónde más tengo?
Tú: Hmmm... -Lamió mi moflete y mi barbilla -Aquí... -Jadeó- Y aquí... -Mordió mi cuello.
Yo: Mentirosa... -Reí.
Tú: Un poquito, pero es por una buena causa... -Rió encerrada en mi cuello.
Yo: Ya, claro. Oye... me encanta la casa.
Tú: Sabía que dirías eso, amor.
Yo: ¿Tenemos una hipoteca?
Tú: para nada, no me gustan las hipotecas.
Yo: ¿Y cómo has podido pagarlo?
Tú: Ya sabes, mis padres tienen contactos y yo ahorros.
Yo: ¿Tío y tía han consentido comprarte una casa para que hagamos el amor en ella? -Abrí los ojos como platos.
Tú: Con decir que soy su hija basta y la he pagado yo, aunque me la han puesto a mitad de precio tan solo por ser su hija -Rió.
Yo: Valla... -Asentí.-Te pagaré la mitad.
Tú: Que no, amor, esta casa es de los dos, mi dinero es tuyo y el tuyo es mío, ¿Sí?.
Yo: Pero no es justo, tú has trabajado duro para comprar esta casa mientras que yo no he movido un dedo.
Tú: Vamos, Andy, con lo que ganas en la banda tienes para comprar tres casas como esta.
Yo: por eso insisto en pagarte la mitad.
Tú: Que no, cariño, no lo aceptaré.
Yo: Pues ya encontraré alguna manera de pagártelo.
Tú: Ya lo estás haciendo con tu presencia, gracias por esperarme.
Yo: No era capaz de estar con alguien que no fueses tú, Ashley lo intentó pero la mandé a la mierda.
Tú: Así me gusta -Rió.
Yo: Te amo, ____(tn).
Tú: Yo creo que esa palabra se queda corta para expresar lo que yo siento por ti...
Yo: Ha sido un poco cursi, pero me ha encantado... joder, ____(tn) quiero estar dentro de ti de nuevo y permanecer ahí toda la vida, proporcionándote placer... mi placer.
_____(tn) gimió.
Me incliné hacia ella y cuando estuve a punto de rozar sus labios, el timbre de la puerta hizo que saltásemos de susto.
Yo: Joder... iré a ver quién es...
Me alejé de la cocina y me dirigía a la puerta, mi rostro se ensombreció al apreciar que eran mis padres y mis tíos. También venían Chance y Helena.
Yo: ¿Qué coño hacéis aquí? -Pregunté con mala gana y pude escuchar como le rechinaron los dientes a mi padre.
Chance: ¡Andy! -Se aproximó a mi y me abrazó.
Yo: Eh, chaval, ¿Cómo estás?
Chance: Genial, ¿Qué te ha pasado, por qué no has regresado a casa?
Yo: Preguntaselo a ellos -Apunté a mis padres y tíos.
Vi como ______(tn) se acercaba. 
Tú: ¿Quién es? -Me abrazó por la espalda y jadeó al ver quién era, pero no se separó de mi.
Mi tío nos miró de arriba a abajo y soltó una maldición.
Robert [padre Andy]: ¿no nos vas a invitar a entrar?
Tú: Ehh...
Yo: No. ¿Por qué iba a hacerlo?.
Claudia [madre Andy]: ¿porque somos tus padres?
Yo: Joder... venga, pasar... -les dejé paso.
Entraron a la casa mirando a todas partes.
Helena: Valla, valla, valla, con la parejita... -Exclamó sonriente al ver la casa.
Chance: ¡Menuda choza, colega! -Le chocó los cinco a Andy.
Yo: ¿Te gusta?
Chance: ¡¿Que si me gusta?! Joder, ¿me invitas a que me quede a vivir contigo?
Mis tíos fulminaron a Chance con la mirada.
______(tn) soltó una leve carcajada y acarició la cabeza de su hermano. 
Condujimos a mis tíos y padres hasta el enorme salón.
Nikki [tu madre]: Valla... bonita casa... ¿Cómo os la habéis permitido?.
Tú: Ya ves... lo que se hace por amor. -Les restregó por la cara.
Resoplaron a unísono.
Robert: ¿Vas a seguir acudiendo a la oficina? Te recuerdo que tienes un contrato de tres años... y solo llevas uno y medio.
Tú: Por supuesto que acudiré diariamente. Como podrás percibir, no prescindimos de dinero pero tampoco es que nos bañemos en él...
Nikki: He oído por ahí que Andy ha conseguido un contrato discográfico, ¿no es así? -Me miró.
Yo: Así es.
Nikki: ¿Y cuándo pensabas contárnoslo? -Frunció el ceño.
Yo: Oh... pensaba que estabais demasiado ocupados intentando que no me metiese entre las piernas de su hija que en mi vida laboral. -Asentí varias veces.
Robert: ¡Andrew! -Bramó.
Yo: Sí, padre.
Robert: Eres un insolente, nosotros no te hemos educado así.
Yo: No padre, no me educasteis de ninguna manera, nunca estuvisteis allí para educarme... siempre del trabajo a la cama y de allá para acá sin tan siquiera dirigirme una maldita palabra.
Robert: He escuchado suficiente... -Se levantó de su asiento con los puños cerrados con fuerza y se dirigió a la salida.
Yo: Sí, padre, huya de la verdad, pero las palabras que acabo de decirle se quedarán grabadas en vuestra mente si de verdad tenéis corazón...
Solo se escuchó el gran estruendo de un portazo.
¿Os habéis percatado de la manera a la que me refiero a mis padres? Por ejemplo, cuando le llamo padre y madre en vez de mamá y papá. Pues eso fue lo único que se dignaron a enseñarme mis padres... lo único.
De pequeño le tenía muchísima envidia a _____(tn) porque se pasaba el día entero con sus padres, de camping y de paseo, sin embargo yo me tiraba el día solo o con mi banda, que la conocí a los trece años.
Helena se pasaba el día en un rincón fumando con una de sus muchas malas compañías, hasta que se dio cuenta del error que estaba cometiendo y lo dejó.
El resto de personas que habían venido a visitarnos se levantaron en silencio y salieron también de nuestra casa. Vi como Helena y Chance me sonreían antes de salir de allí.


Cap#46.


Desperté en la cama de Andy, me había quedado allí dormida sin darme cuenta, me levanté y me dirigí a mi dormitorio, me aseé rápidamente, hoy tenía que hacer varias cosas, darle unos retoques y arreglillos a la gran sorpresa que le tenía preparada a Andy antes de ir a por él.
Cuando salí del baño me vestí así:



Y me peiné rápidamente, cogí las llaves del coche y salí de casa corriendo.


(Narra Andy)

Anoche llegué a casa a las cuatro de la mañana, a esa hora, la chica de Ashley ya se había ido a casa y éste dormía profundamente.
Esta mañana, me he despertado a las diez de la mañana, por lo que aún tengo un poco de sueño, ahora me encuentro sentado en el césped fumándome un cigarrillo, Ashley ha salido a yo qué se qué y me ha dejado solo... como siempre. Son las tres del medio día, hora de comer y a la asistenta de Ashley aún  no le ha dado la gana de preparar el almuerzo, por lo cual soy yo el que voy a tener que preparármelo.
Entonces siento como la puerta se abre y Ashley grita:
Ashley: ¡¡Capullo!! ¡ya estoy en casa! 
Yo: Sí, pero ¿hace falta que grites así?
Ashley: Sí...
Yo: Ah... -Volví a mi cigarrillo.
Ashley: Por cierto, ahí fuera hay alguien que te espera.
Yo: ¿Quién?
Ashley: ¿Por qué no vas a verlo tú?
Me encogí de hombros y salí a la puerta.
Yo: ¡¡Conejita!! -Se encontraba echada en su coche.
Tú: ¡¡Andy!! -Se abalanzó sobre mi y yo la cogí en brazos, juntó sus labios con los míos en un breve beso. -Nos vamos.
Yo: ¿Cómo que nos vamos? -Fruncí el ceño.
Tú: Ya es el momento de estar juntos.
Yo: Estoy confundido, conejita, ¿Qué es lo que tanto tenías que preparar para  este momento?
Tú: Una casa, amor. -Sonrió ampliamente.
Yo: ¡¿Qué?! ¿Me estás vacilando? -Casi grité.
Tú: Sí, cariño, no podemos seguir tú en un lugar y yo en otro, así que decidí que la mejor solución sería mudarnos a una casa juntos.
Yo: ¿Y por qué no me lo contaste?
Tú: ¡Tenía que ser una sorpresa, amor.
Yo: Pues que sorpresa tan buena -Sonreí.
Tú: Sí, ¿Quieres ver nuestra casa?
Yo: ¡Por supuesto!
Tú: Pues coge tus cosas y marchémonos, amor.
Yo: De acuerdo -Solté a _____(tn) y le di una calada a mi cigarrillo mientras la miraba.
Tú: ¡¿Por qué tomas esa mierda?! -Me regañó arrebatándome el cigarrillo de las manos y tirándolo en el suelo.
Yo: Lo siento, conejita... lo necesitaba.
Tú: ¡Tu no necesitas eso! -Se enfadó.
Yo: De acuerdo, lo dejaré, pero no te enfades... -Me acerqué a ella y besé su oreja.
Tú: ¿Me lo prometes? -Me miró a los ojos.
Yo: Te lo juro -Sonreí.
Tú: De acuerdo... -Sonrió.
Yo: Iré a por mis cosas...


(Narro yo)


Después de que Andy recogiese sus cosas montasteis en tu coche y llegasteis a un precioso barrio, todas las viviendas que habían por ahí eran preciosas mansiones coloridas, cada una con el gusto de su propietario.

Andy: Joder... -Exclamó Andy mirando como un bobo aquellas mansiones.
Tú reíste ante su comportamiento de niño.
Tú: Bueno, hemos llegado.
Aparcaste frente una hermosa mansión.
Andy: ¡¿Es esta?! -Abrió los ojos como platos.
Tú: Sí, es esta -Sonreíste.
Andy: Joder... -Suspiró al ver semejante fachada- ¡Pero si es más grande que la de Ashley!
Tú: Claro, no iba a permitir que alguien como tú viviese en una casita pequeña y fea ¿no? -Reiste.
Andy se acercó a ti y, inclinándose, pegó sus labios de los tuyos en un exigente beso, atrapó tu labio inferior entre sus dientes y tiró de él con suavidad.
Andy: Se me ocurre una estupenda idea para estrenar tu casa...
Tú: Nuestra casa -Corregiste.
Andy: Pero la pagaste tú.
Tú: Pero es de los dos. -Exigiste mirándolo a los ojos -Ya encontraré una manera de hacértelo pagar.
Andy: yo conozco una muy buena, conejita -Susurró con sensual voz.
Tú: Yo también, cariño, una que se te da de maravilla.
Andy: Ahá... -Casi gimió.
Tú: Será mejor que entremos si no quieres que demos el espectáculo el primer día.
Andy: Sí, será mejor -Rió.
Lo agarraste de la mano y te aproximaste a la preciosa puerta de la entrada, abriste con las llaves y entrasteis al interior. Anduvisteis unos pasos hacia el centro de la inmensa entrada.

No hiciste nada más que darte la vuelta para sonreír a Andy y este te cogió en brazos con la rapidez de una bala.
Andy: Lo siento, cariño, ya no puedo más... -Casi gimió mientras subía el primer escalón.
Tú: ¡Oh, Andy! -Jadeaste ante lo que estaba haciendo.
Cuando ascendió cinco escalones, te tumbó sobre ellos, y pronto juntó sus labios con los tuyos de nuevo, en un excitante beso que provocó que gimieras y colocaras las manos entre su cuello.
Andy te arrancó la ropa de un tirón y, mientras te besaba el cuello, se deshizo también de tu sujetador  y botas, dejándote solo en braguitas. Jamás habías visto a Andy tan excitado como ese día, sus besos demostraba que estaba sediento de amor, de tu amor, sus manos recorrían todo tu cuerpo, acariciándolo con exigencia, de vez en cuando soltaba graves gemidos por el roce de vuestras pieles que hacían que tus braguitas se humedecieran mucho de lo que ya estaban. Desabrochaste su cinturón negro mientras que él se quitaba la camiseta rápidamente y volvía a explorar tu cuerpo con sus besos, cuando estuvisteis los dos medio desnudos, inesperadamente, Andy te volvió a coger en brazos y sin despegar ni un solo segundo sus labios de tu piel, continuó ascendiendo la escalera hasta que llegó al larguísimo pasillo que conducía hacia las habitaciones y más partes de la casa.
No dio ni diez pasos que volvió a tenderte en el suelo y a llenarte con sus besos. Deslizó una mano hacia tu trasero, la paseó por allí durante unos minutos, más tarde, pasó la mano por delante, acariciando el bello erizado que se ceñía al tu pubis. Siseaste al sentir sus manos de nuevo en ese mismo lugar, donde tanto te encantaba que te tocase, besase, acariciase...
Bajó un poco sus caricias hasta introducir sus dedos en la arte húmeda de tu deliciosa feminidad.
Con sus dedos índice y corazón comenzó a masajear el clítoris, haciendo que arquearas las espalda y jadearas a la misma vez, por el placer que producían tales caricias.
Mientras continuaba con sus placenteras caricias, lamía y mordisqueaba desesperadamente tus senos. Andy introdujo un dedo dentro de ti, haciendo que soltaras un gemido desesperado y que agarraras la espalda de Andy con tus uñas. Volvió a salir de tí para deshacerse de tu lencería. Te miró con los ojos ardientes en deseo mientras se lamía los dedos, impregnados en tus fluidos. Eso te hizo excitarte de una manera impresionante.

Acarició tu boca con su nariz y más tarde besó ésta con tal pasión que creíste haber sentido un orgasmo. Sentiste como la gran erección de Andy presionaba tu vientre y no pudiste evitar acariciarla con tal delicadeza que parecía que se iba a romper. Andy siseó al sentir tu contacto y comenzó a besarte de una manera más febril, más voraz, introduciendo su lengua en tu boca y explorándola con ésta. Los labios de Andy sabían tan dulces, tan llenos de cariño, de amor, eran tan apetitosos...

Tú: Cariño, hazlo ya... -Le suplicaste echando la cabeza hacia atrás cuando sentiste la punta de su miembro presionando justo donde tu feminidad palpitaba- ¡Hazlo, por favor! -Gemiste.

Andy decidió torturarte, acariciando tu feminidad con su miembro y presionando de vez en cuando con éste en determinados puntos que te hacían sentir en el cielo.
Andy acariciaba tu clítoris con la punta de su miembro mientras te miraba a los ojos, observando como te retorcías y gemías de placer bajo sus brazos.

Tú: Por favor... ¡Andy! -Suplicaste al borde de la locura, te estaba volviendo loca, no paraba de proporcionarte placer, pero tu lo deseabas dándote en otra parte, tú lo querías dentro de ti, llenándote, haciéndote sentir bien, extasiada, embriagada con su mareante placer.
Andy: ¿Deseas tenerme dentro, conejita...? Me lo estás suplicando a gritos... -Gimió Andy mientras seguía con sus caricias, proporcionándoos a los dos placer.
Tú: ¡Sí, sí, sí!-Gemiste mirándolo con el ceño fruncido, no podías más, ni un segundo más.

Andy se hundió dentro de ti tan fuertemente pero con delicadeza que pusiste los ojos en blanco mientras echabas la cabeza hacia atrás.
Andy besó tu cuello lentamente mientras soltaba de vez en cuando pequeños gruñidos y te acariciaba el costado derecho con delicadeza.
Cada vez que salía de ti, volvía a entrar más fuertemente, provocando que sus penetraciones te llegaran directamente al útero y haciendo que enroscaras las piernas en torno a su cintura, exigiéndole más, que te diera más fuerte, y así lo hizo, las sacudidas fueron tan fuertes que os desplazasteis unos centímetros hacia adelante mientras que arañabas el suelo y gritabas como loca de placer.

Tú: ¡¡Dios mío, Andy!! -Gemiste casi al borde del orgasmo, te extrañaba que no hubieses llegado aún antes.
Andy: Conejita... no puedo... no llego... -Comentó entre jadeos mientras que sentía como tu te contraías al rededor de él, habías llegado al orgasmo.
Tu lo miraste exhausta, jadeabas sin parar, Andy te miraba frustrado, insatisfecho.
Tú: Andy, no has llegado... -Frunciste el ceño.
El negó con la cabeza y suspiró.
Andy: Siempre suelo hacerlo contigo...
Tú: Ven aquí...
Te diste la vuelta, dejándolo debajo de ti y con un rápido movimiento, lo introdujiste dentro de ti, haciendo que Andy soltara un gemido mientras te agarraba de las caderas.
Comenzaste a moverte muy lentamente en círculos sobre él, produciendo que tu cuerpo sintiera un oleada de fuego, aquellos lentos movimientos provocaban que Andy se volviese loco, totalmente loco. Movía las caderas de arriba a abajo, acompañándote en tus movimientos lentos pero bien marcados. Pronto, Andy empezó a moverse rápidamente, pero tu lo agarraste del pelo y le dijiste:

Tú: Shhh... déjate llevar, nos esa impaciente... -Jadeaste mientras sentías las repentinas oleadas de placer. -Y cuando sientas el orgasmo, grita mi nombre y córrete dentro... quiero sentir como me llenas...
Estas palabras hicieron que Andy se volviese loco, _______(tn) le había permitido que se corriese dentro de ella, jamás lo habría permitido con otra chica, pero con _____(tn) era diferente, permitiría que se quedase embarazada sin pensárselo dos veces sí eso era lo que ella deseara.
Andy: Lo siento... los siento... -Gimió cuando sintió el orgasmo a la vuelta de la esquina, entonces fue cuando aumentaste el ritmo, Andy te acompañaba, embistiéndote tan fuerte que provocaba que tus rodillas se despegaran del suelo.
Dios, sentiste como el inmenso placer del éxtasis te inundaba y entonces fue cuando lo escuchaste.

Andy: ¡¡Oh, sí!! ¡Sí, _____(th), sí! ¡Ahh! -Gemía Andy sin parar de embestirte con fuerza.
Sentiste como sus fluidos te llenaban, eso provocó que sintieras otro orgasmo, el solo pensar que tenías a Andy dentro hacía que tu piel ardiera.
Andy seguía dentro de ti, y te miraba como si fueses una presa a la que estuviese a punto de cazar, te miraba con admiración y con tal cariño que sentiste un escalofrío en la columna.



viernes, 3 de agosto de 2012

¡¡LO SIENTO, LO SIENTOO!! 
Siento no haber subido, pero es que mi madre me ha castigado sin ordenado, en cuanto tenga un tiempo en el que me deje os subo los tres capítulos prometidos ¿Sí? ^-^ ¡me voy ya que me matan! XDD! 
¡Besitos!








lunes, 16 de julio de 2012

^-^

¡Hola, holita! 
Siento no haber publicado antes, pero es que me encontré un trabajo y me ocupó todo el tiempo, ¡¡pero estoy feliz porque me voy a poder comprar mi bajo y voy a poder ser la bajista de un grupo!! *v* ¡¡COMO ASHLEY!! Jajaja. 
Bueno, me despido y prometo que subiré pronto 3 capítulos frescos ^-^ ¿Sí?.
¡Os AMO!

viernes, 29 de junio de 2012

Cap #45.


(Narra Andy)




_____(tn) ya se había marchado hace una hora y media, estas habían sido las mejores horas desde que salí de mi casa... oh, sí... como echaba de menos el cuerpo de ______(tn)... 
Me encontraba sentado en el sofá, y con uno de los bajos de Ashley, lo tocaba con delicadeza, puesto que era uno de los tesoros de éste, daría la vida por sus bajos.
Ashley se encontraba tirado en el suelo, junto a una chica, la cual se encontraba sobre su regazo... literalmente estaban follando...
Yo apartaba la vista de ellos lo más posible mientras ellos gemían, bueno, más que gemir, gritaban, aunque Ashley no la penetraba, simplemente estaban lamiéndose... repugnante...
Me levanté del sofá y salí a la puerta de la calle, me senté en la acera y saqué un paquete de tabaco, hacía siglos que no fumaba... ______(tn) me lo tenía prohibido... y no me atrevía de desobedecer a _______(tn)... sería horripilante. Reí para mis adentros.
Encendí el cigarrillo y le di una larga y profunda calada, tanto, que empecé a toser, joder, me estaba atragantando por ansioso.


Ya eran casi las nueve de la noche, pero el sol aún no se había puesto. Esta noche no iba a ser tan calurosa como las anteriores, necesitaría a ______(tn) para que me calentase...
Ella sí que sabe hacerlo...
Le di otra larga calada, pero esta vez no surtió el mismo efecto, esta vez sentí como el humo recorría mis pulmones y me consumía lentamente... oh, sí, eso era lo que andaba buscando... Sí...
Volví a hacerlo.




(Narras tú)


Me encontraba en el parque, ya casi había terminado lo que necesitaba para hacer que Andy y yo volviésemos a estar juntos.
Hoy llevaba una camiseta, un pañuelo, unas botas y unos pendientes de Andy, adoraba su ropa... y olía tan bien...
Volviste a morder el regaliz que estabas comiendo.
X: Eh, ¡Hola!, ¿Puedo sentarme a tu lado? -Dijo una voz a mis espalda.
Cuando me giré descubrí a un chaval de unos 20 años sonriéndome, tenía el pelo revuelto y los brazos completamente llenos de tatuajes
Tenía una camiseta de la famosa marca “Drop Dead”.
 Era así:





Yo: Eh, claro -Me hice a un lado en el césped donde estaba sentada.
X: Gracias -Sonrió y se sentó a mi lado.
Yo: No hay de qué.
X: Encantado, me llamo Oliver -Me tendió la mano.
Yo: Yo ______(tn) -Le estreché la mano firmemente.
Oliver: ¿y qué haces aquí tan sola?
Yo: Pensando.
Oliver: ¿y se puede saber en qué? -Sonrió.
Yo: pues en el tiempo que falta para que mi novio y yo estemos juntos -Sonreí.
Oliver: ¿Está de viaje? -Ladeó la cabeza.
Yo: No... es... un poco complicado.
Oliver: Tengo toda la noche -Sonrió ampliamente.
Yo: mi novio... resulta que es mi primo...
Oliver asintió como si nada.
Oliver: Esas relaciones son tan normales como cualquier otra -Asintió.
Yo: Bueno, pues mis padres y mis tíos no lo ven igual, nos han obligado a separarnos... pero... yo estoy enamorada de él... -Suspiré.
Oliver: ¿Y donde está él?
Yo: estaba harto de que mis padres y los suyos le hiciesen la vida imposible... y se marchó.
Oliver: ¿Dónde? -Frunció el ceño.
Yo: A casa de un amigo.
Oliver: ¿fuera del país?
Yo: No, en esta misma ciudad, pero de todas formas, no es lo mismo, de toda la vida he vivido junto a él... en la misma casa y... ahora es horrible sin él.
Oliver suspiró.
Oliver: ¿y por qué no te vas con él?
Yo: Estoy terminando un proyecto para poder irme con él y ser felices.
Oliver sonrió.
Oliver: ¿Ah, sí? ¿Y qué proyecto es ese?
Yo: Pues verás...




(Narra Andy)


Me encontraba tumbado en mi cama, INTENTANDO descansar... y recalco intentando porque los estridentes gemidos de la compañera de Ashley no me dejan dormir... y él no deja de darle más y más... joder... son insaciables...
Lo peor es que no los puedo echar ni quejarme porque no es mi casa... ¡¡cuanto me gustaría!!
Suspiré y me tapé la cara con la almohada. Pero los gemidos no paraba, cada vez se hacían más intensos. Como no se callasen, terminarían excitándome a mi también.
Entonces me levanté de la cama y me coloqué los vaqueros negros que había colocado en una silla rápidamente, y una camiseta negra de tirantes. Después bajé con unas All Star en la mano (este calzado no solía llevarlo, pero tenía prisa por salir de allí) y me las coloqué a la carrera mientras cogía las llaves y salía pitando de aquél mar de gemidos.


Caminé a paso lento con un cigarrillo metido en la boca, e inhalando el humo lentamente, llegué a un pequeño jardín frente a un río y me senté allí.
Suspiré y miré la luna a través de río, después escupí sobre su reflejo, mirando como en el agua se formaban pequeñas ondas silenciosas y el reflejo de la luna se iba distorsionando.
Yo: Joder, que bonito... -Susurré para mí mismo y me tumbé en el césped, con la mano que me quedaba libre detrás de mi cabeza. Volví a meterme el cigarrillo en la boca.








(Narras tú)




Llegué a casa bastante tarde de lo normal, Oliver me había acompañado hasta la puerta, era un chico bastante simpático, me caía bien, pero no malinterpretes, es de las típicas personas que les coges mucho cariño, pero que cuando te las imaginas de pareja no encajan ¿sabes?.
Subí las escaleras de casa lentamente, estaba todo oscuro. Llegué a la habitación de Andy, y recordé cuando entraba allí a hurtadillas para que no me pillasen con él.
Entré allí y encendí la luz, cerré la puerta a mi paso y me tumbé en su cama, agarrando las sábanas impregnadas con su olor. Gemí al sentir como su agradable olor recorría satisfactoriamente mis pulmones, abracé su almohada y hundí las cara en ella.
Yo: Mañana es el gran día... -Susurré como pude con la cara atrapada en la almohada.